Ps. Francisca Oyarzún Iglesias

La normalización e integración de las personas con síndrome de Down, se basa en gran parte, en el logro de ciertos niveles mínimos de independencia y autonomía personal.
Todos los que trabajamos en el área de educación especial, así como, también, los padres de niños con alguna discapacidad, nuestros grandes maestros en el rubro, sabemos que la normalización e integración de las personas con síndrome de Down, como ocurre en el caso específico que nos ocupa, se basa, en gran parte, en el logro de ciertos niveles mínimos de independencia y autonomía personal que permitan a aquéllas, en un futuro más o menos próximo, la consecución adecuada de una integración social e incluso laboral.
Por eso, y en virtud de la necesidad detectada por la dirección de la Fundación Excepcionales, se ha abierto un espacio con fines educativos orientado, exclusivamente, a alumnos con síndrome de Down, en el cual, a través del modelado, apoyos gestuales y visuales, indicaciones verbales, “role playing” y dinámicas lúdicas, los alumnos puedan ir desarrollando y afianzando todas las habilidades sociales y destrezas de autonomía necesarias para su integración en la sociedad.
Sobre la base de dicho propósito, entonces, se ha decidido comenzar con aquellas habilidades sociales básicas que requieren un taller grupal, como sucede, por ejemplo, tratándose de valorar la importancia que reviste el de respetar normas de conducta tales como la comunicación no verbal (contacto ocular, gestos, postura y expresión facial) y la comunicación verbal (saludar, pedir ayuda, decir “no”, expresar sentimientos, pedir perdón, etc.). Una vez adquiridas dichas aptitudes, se trabajarán todas aquellas situaciones que implican riesgo con el fin de saber prevenirlas, poniendo en manos del alumno las herramientas adecuadas que permitan a éste enfrentar cualquier dificultad que se le presente.
Además, y como el nombre del taller lo indica, se incluirá el factor educación en lo tocante a la sexualidad, adaptada siempre a las necesidades de aquél y partiendo del autoconocimiento, para continuar, luego, con la autoestima y el autocontrol. Es decir, todos aspectos que son fundamentales para alcanzar relaciones sociales satisfactorias, participar en eventos de esta naturaleza y aprovecharlos de la mejor manera posible.
El taller, actualmente impartido los días jueves, consiste en un espacio de educación, especialmente, en lo relacionado con todas aquellas habilidades que realizamos día a día sin darnos cuenta de la relevancia que éstas tienen en la convivencia con los demás. Y, por cierto, no podemos dejar de mencionar el trabajo diario que los padres de los alumnos asistentes realizan para hacer de éste un taller exitoso, a los cuales se les asignan tareas de colaboración y se les intenta orientar en su participación concreta respecto de los temas que se van trabajando.
