Fuente: Revista El Cisne, edición Nº 240

El sobrepeso crónico es uno de los problemas más graves de salud a largo plazo que afecta a las personas con síndrome de Down.
El sobrepeso crónico es uno de los problemas más graves de salud a largo plazo que afecta a las personas con síndrome de Down. Existen muchas razones para creer que esta tendencia a la obesidad comienza temprano en la vida. Sin embargo, todavía predomina la creencia de que los niños en general y los niños con síndrome de Down en particular, no necesitan de dietas o regímenes alimenticios especiales. Si bien el ejercicio es una buena alternativa para controlar el sobrepeso, debe ser guiado por profesionales y realizarse teniendo en cuenta ciertos cuidados.
Posibles causas y actualidad sobre la obesidad
Hoy se sabe que la obesidad en los niños con síndrome de Down no se produce por los mismos motivos que inciden en los niños obesos sin trisomía. Normalmente, si alguien ingiere demasiadas calorías y no realiza ejercicio físico, la obesidad será un destino seguro.
Sin embargo, en todos los estudios realizados en niños con síndrome de Down, en comparación con sus pares sin la condición, a menudo consumieron menos calorías y aunque realizaran ejercicios, los superaban en peso. Aunque la causa exacta no se conoce aún, determinados factores parecen contribuir poderosamente: - Los niños con síndrome de Down con frecuencia tienen problemas de hipotonía, que puede conducir a la disminución de la actividad. Dado que los niños con hipotonía a menudo aprenden las habilidades motoras gruesas más tarde que otros niños, no son siempre tan activos en los primeros años. De hecho, la inactividad relacionada con hipotonía puede iniciar un círculo vicioso. El niño no puede jugar o hacer ejercicio debido a la hipotonía y como no recibe suficiente actividad comienza a engordar, con lo cual aumentará también la hipotonía.
Prevención y abordajes
Más allá de las investigaciones que se están llevando adelante en distintos países acerca del origen de esta tendencia a la obesidad, mucho es lo que a nivel preventivo puede llevarse adelante desde las propias familias.
Al enfrentarnos a la obesidad, y más allá de la condición genética del paciente, siempre será más fácil prevenir que luchar luego para quitar los kilos adicionales. Pero en el caso de las personas con síndrome de Down, el agravante se da en que sus problemas de obesidad no están únicamente relacionados con su dieta.
La dieta debe ser planificada por un especialista. Además, los profesionales sugieren que para combatir la hipotonía muscular conviene tanto estimular el ejercicio físico como asegurar un aporte adecuado de alimentos proteicos, con los nutrientes esenciales para el crecimiento y regeneración muscular. Por lo tanto la familia entera debe abordar un plan alimentario equilibrado e integral.
Los paseos por placer, el paseo de mascotas, la jardinería, las actividades de aseo y la natación han demostrado ser muy efectivas actividades. En este punto es fundamental que algunas de estas actividades logren alcanzar entre 30 a 60 minutos de duración, al menos entre 2 y 3 veces por semana, para que tengan un impacto de base.